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10/7/14

Ciro Fogliatta - Música para el amor joven (1969)

Buenas noches amigos. Vengo una vez más a ofrecerles más y más música. Esta vez es el primer disco solista de Ciro Fogliatta. Por si no lo sabés – aunque si no lo sabés sos muy ignorante respecto al garaje
beat que tanto apreciamos por acá y no merecés que te dediquemos ni un saludo – Fogliatta fue el tecladista de Los Gatos Salvajes, de Los Gatos y, durante mucho tiempo fue – no sé si todavía lo es – el tecladista del nabo, soberbio y engreído de Andrés Calamaro. Haber tocado en los dos primeros grupos lo llena de gloria, haber tocado con Calamaro le llena el bolsillo. Bien por él. Se merece vivir bien de la música.
Ciro Fogliatta arribó de Rosario junto al genial Lito Nebbia. Los dos cursaron la secundario juntos y formaron Los Gatos Salvajes y, cuando estos se separaron y todos se volvieron a Rosario, fueron Fogliatta y Nebbia los que se quedaron en la mala de Baires a buscar fortuna con la música. Y lo lograron, vaya si lo lograron.
No obstante, hubo un momento en que parecía que la cosa no iba, que la música se quedaba en el tiempo y el único camino era el retorno. Bah, en realidad el único camino fue el viaje. Supongo que Ciro habrá entendido que siempre es bueno viajar para renovar los aires, para reencontrarse y buscar en otros aires lo que acá parece perdido. Tal vez supuso que agotados lo modos y los paradigmas era necesario busear otras escenas. Es así que, a principios del ´69, se manda a mudar a Nueva York. Y cuál era el contexto . que no te lo reconstruí, ni te lo esbocé – en el que aparece el disco. Como te dije corría el año 1969. Los Gatos se habían separado. Y acá pintaba mal. Entonces Ciro se fue a Nueva York. La discográfica, paralelamente, agarró unas cintas que Ciro había grabado junto a Toth en bajo, Kay en guitarra y Moro en batería (es decir Los Gatos sin Nebbia, por si no lo notaste) y los mandó al mercado bajo el horrible y trillado título “Música para el amor joven”. No es nueva tal triquiñuela, amigos, por parte de las discográficas. Se me viene a la cabeza el Spinettalandia del hermoso Flaco. No obstante, se deben haber arrepentido bien pronto porque ni difundieron ni apoyaron el disco. En consecuencia pasó desapercibido y en silencio por la escena. Al poco tapizaba baños de bares borrachos. Y al mucho tiempo se volvió una verdadera pieza de colección de muy difícil adquisición.
El disco en cuestión es una muy buena obra de música instrumental, ideal si te gusta el farfisa (a mí me encanta chabón) y el R&B.
Ahora bien, tiene algo muy pero muy malo el disco que te comparto hoy: suena feo. Y no por la grabación  - joder, que adoramos los sonidos estrepitosos y de ultratumba – sino por la calidad del ripeo. Se ve que no estaba muy bien el disco del cual extrajeron el audio. Por más que busqué no encontré otra versión asique, antes que nada, decidí compartir esta. Pero si vos tenés una versión que se escuche mejor te la encargo. No seas tan pija con el buen Wirtis que tanta música te da.
Podría hablar más del disco pero no lo voy a hacer porque en el comprimido viene una muy buena reseña del álbum. Te lo dejo acá: Ciro Fogliatta. Disfrutalo y pasámelo si lo tenés con mejor audio. Así lo subimos y lo compartimos con todos los pibes del garaje. Me voy a apedrear la luna. Con unos vinos y mis amigos. Ahí a la puerta de mi casa. Te dejo un saludo. También un disco. Y te recomiendo que pases por Garagelatino. Wordpress que colgué un tremendo disco de SUMO. Chau.   

29/6/12

Los Gatos Salvajes - Studio Recording



Buenas Noches mis estimados amigos. Vuelvo a traerles más rock and roll. Eso sí, y lo voy a aclarar ahora y para siempre: muchos me piden que resuba discos caídos – no me parece mal – pero la verdad que es mucho laburo y si  el poco tiempo que tengo lo dedico a buscar los discos, etiquetarlos y colgarlos en un servidor después no tengo voluntad para subir algo nuevo y hacer la correspondiente entrada. Así se pasan las semanas sin que actualice este mi lindo blog. Y la verdad que no da bróder. Los discos ya los compartí, los subí y jamás puse trabas a nadie para que bajara lo que quisiera. A pesar de que muchas veces me encontré cosas mías – exclusivamente mías – en otros lugares sin siquiera la mínima mención. Me importa un huevo, en realidad la referencia, como les importa a ustedes. No hay problema por eso. La cuestión es que a veces me siento como si tuviera el compromiso de levantar los discos caídos porque me los piden. Y yo sé que los deben querer. A mí me pasa cuando encuentro algo que me interesa y me tropiezo con el link caído. Da ganas de cercenarse una extremidad. Pero nada,  me la aguanto. Muchas veces he pedido que los vuelvan a subir y los locos no me dan ni bola. Y los entiendo, absolutamente. Tanto que nunca más volví a pedir que levanten un disco. Si no está me quedo con las ganas. Ya habrá otra oportunidad.
Pero, para que la haya – y he ahí mi tesis – son ustedes los que los tienen que subir. Volver a subir. Porque si vos pasaste por acá, encontraste un disco que te gustó, te lo bajaste sin que nadie te pidiera o pusiera algo en trueque: no seas tan culiado y volvé a subirlo. Y si no tenés un blog, bróder, mandá el link a cualquiera de los diez mil lugares a los que les debés bajar música. Que ninguno de nosotros – bah, casi ninguno – te cobramos o demandamos algo por compartir. Muy al contrario, somos humildes difusores culturales. Y si lo disfrutás, no seas tan egoísta, y volvé a subir, para que la cultura esté siempre en línea. Dando vueltas. Dispuesta para todos ¿Por qué carajo tengo que ser yo el único boludo que suba y suba los discos una y otra vez? ¿A vos te da paja hacerlo? Bueno, andate a la puta que te parió. Porque lo que yo tengo lo conseguí así: mirando en internet. Empecé Garagelatino porque tenía una muy buena cantidad de material juntado y me dije, hey, Miguel, por qué no compartís todo esto, por qué no se lo mostrás a alguien. Pensaba que ni iba a sonar mi lugar. Pero no fue así, muy al contrario. Tiene nombre como referente del garaje sesentero: genial.   Pero yo  no quiero ser MIGUEL WIRTIS el que sabe todo de garaje, ni una mierda, pretendo poder bajar todas las películas que busco y disfruto mirar con la linda Emma en casa,  leer todos los libros inaccesibles por puta avaricia, escuchar todo el punk, el  heavy o la cumbia que quiera; en fin, poder disfrutar de todo el arte que hay en el mundo. Y gratis, como debe ser. Que los artistas no trabajan para darle de comer a panzones eunucos e impotentes. Además los que hacen arte solo queremos mostrar, compartir e intercambiar. Para que la cabeza se siga abriendo y creciendo en un sinfín de influencia. Que te invadan hasta derrumbar toda estructura. El placer es hacer, por supuesto. Lo difícil es difundir lo que uno hace. Yo tuve suerte con el blog. Aunque sigo siendo el mismo fracasado de siempre por lo menos, alguno que otro se toma el trabajo de leer lo que aquí escribo y bueno, hay un feed back. No obstante sí subí algunos disquitos de nuevo: El de Roberto Carlos, el de Los Orientales de Paramonga y el de Las Chics (este es la tercera vez que lo subo) pero ya no más. Voy a publicar los comentarios donde piden discos y espero sean ustedes mismos quienes los resuban y los compartan.
Bien, en otro orden de cosas les dejo un link para los argentinos rockeros y para los foráneos curiosos de un chabón que hace un análisis del rock argento. No estoy del todo de acuerdo pero me cagué de risa. Pasen y lean acá.

Bien, les dejo el disco increíble de Los Gatos Salvajes. Esta vez con tapa muy copada, remasterizado y acomodado en orden garagero y salvaje. Como nos gusta tanto.
Saludos.

20/4/09

Los Gatos Salvajes (1965)


Mientras me pongo a escribir algo para el disco empieza a sonar Dónde vas, potente rock and roll que fue el que me acercó Los Gatos Salvajes, excelente banda del garage argentino. No obstante suele confundírselos con Los Gatos. Lo que es lógico porque en ambas tocaron Ciro Fogliatta y Litto Nebbia. Pero son dos bandas diferentes.

Los Gatos Salvajes nacieron en Rosario, allá por el ´64 (me encantan las fechas!); cuándo un joven Fogliatta reclutó algunos conocidos con la idea de formar un grupo de R`n`R y blues. Primero se llamaron The Wild Cats y grabaron La respuesta y algunas canciones más. El primer vocalista, un tal Rojas, abandonó en el ´65 y entró un amiguito del barrio: Litto Nebbia. Ahí pasaron el nombre al castellano y accedieron a la grabación de este disco, considerado la primera grabación de autor del rock hispano (¡Merda, qué valor histórico!); que les traigo.Tuvieron bastante repercusión y los contrataron en el programa televisivo Escala Musical. Sin embargo, en el ´66, no les renuevan y el grupo se disolvió. Ciro Fogliatta y Litto Nebbia se quedaron en la capital y formaron a Los Gatos. El resto es historia.

Ahora bien, con respecto al disco: es impresionante, bien beat y garagero. Acá van a encontrar riff de bajo y batería constantes y firmes, surfeados por un órgano que apoya la voz. Ah! Me olvidaba, este álbum trae un excelente bonus track: una grabación hecha en vivo en la tele en la que la banda toca fragmentos de Los Beatles, Dave Clark Five y La respuesta.