Mostrando entradas con la etiqueta 1970. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1970. Mostrar todas las entradas

1/5/19

Manal (1970)


Buenas noches camaradas de garaje. ¿Cómo os habéis estado yendo en estos meses without Wirtis? ¿Ah? Espero que bien y ya acostumbrados a vivir en la incertidumbre de si voy a publicar de o no, de
cuándo o de si les voy a traer una novedad o un disco recontrarremilconocido y sabido como es el caso de hoy; sí amigos, acostumbraos a vivir en la incertidumbre como lo hemos hecho en la Argentina neoliberal de los empresarios mafiosos y corruptos.
Les iba a traer algo más onda antología, una buenísma que le robé a Paco Camorra, pero al final me decanté por este hermoso disco de Manal que me lo conozco entero porque lo tarareé muchas veces escuchándolo en el walkman cuando me iba a la casa de la Emma Lunge. Eso fue por los noventas, y si bien ya era un disco antiguo en aquellos días, a mí siempre me ha gustado lo anterior. También escuchaba mucho en esa ápoca los discos de Pescado Rabioso, había llegado a ellos yendo a ver a los In Púribus, mítica banda rockera de mi Mendoza natal de la cual devinieron algunos miembros de Karamelo Santo – actualmente en una muchísima mejor banda llamada CUYOMAN – y otros de Cabezones. La cosa es que este álbum es un grato recuerdo y está en la lista de los siempre presentes. Por eso me dije, hey Miguel, tenés que subirlo para que siempre esté ahí a mano, así lo bajás cuando necesités musicalizar ad hoc. Así que se los traigo con esos individuales modos, tan apropiados por mí, ahora que la lógica neoliberal define el juego.
Bueno amigos, se los dejo para que lo disfruten. Corta la entrada como esperanza de pobre en gobierno neoliberal, bien lo sé yo. Hasta la próxima que quién sabe cuándo será. Ahora me voy, tengo
Agregar leyenda
ganas de tocar el bajo y tengo obligaciones laborales. Todo un mundo que me reclama ahí afuera amigos. Qué le vamos a hacer, me construí una infraestructura pulenta, pero implica dedicación. Abrazos gigantes para voceades, cófrades del garaje. Tal vez el futuro nos reúna acá en el blog, o en la calle, en algún toque de Pistola & Los Mugrientos.
Cabe aclarar, así como para no ser tan frío con el disco, que salió bajo el mítico sello Mandioca, fue el álbum más exitoso de la banda y uno de los más influyentes en la historia del rock argentino. Les dejo el disco de Manal acá.   

30/1/17

VA - Rock centroamericano (60`s - 70`s)

Buenas noches hermanos del garaje, acá estoy una vez más, como siempre, resistiendo desde este mi querido lar. Y es que muchas veces pienso: ¡Pucha que tengo abandonado el blog! Pero después me
acuerdo que no es una actividad remunerada y que me niego a transar y entiendo que si algo me propicia y debo cuidar de este lugar es la libertad. La libertad de hacerlo como quiero y cuando quiero. Por eso no resubo los discos. Porque sé que están, por ahí en el maremágnum de mis más de trescientos DVD`s de música y datos, pero es una paja muy, pero muy larga buscarlos – ni una base de datos digital hice -, casi tanta como comprimirlos y cargarlos.
Hoy les traigo un cuarteto, estamos de para bienes. Y si bien colgarlos todos juntos para que tengan un empacho de rock centroamericano de los sesentas y setentas; fue voluntad mía, el groso labore de compilar y compartirnos esta belleza fue de plin plin plin. Y no es mentira, no recuerdo el nombre ni por dónde fue que este grosso me pasó esta inmensa antología. Así es que perdón hermano y muchísimas gracias.  
Con todo, y explicitadas las debidas disculpas, son estas cosas el único pago por mi trabajo de blogger. Así como la buena onda y la comprensión. Sí mis hermanos, en esta Argentina de la desigualdad y la xenofobia yo me voy poniendo viejo y más me empaco en resistir los mil y un embates que los medios burdamente imponen. Soy asalariado, tengo familia, tengo impuestos. Tengo una infraestructura que mantener. Gobiernan para los empresarios. Acosan a los trabajadores. No nos dejan ni chistar. Es ese exterior el que te va a someter, es cierto, pero son tus ideas, tus construcciones y lecturas del mundo lo que te va a salvar. O no.

Yo siento que combato. Siento que actos de pura y sincero desprendimiento y solidaridad como el que hacemos los blogger que comparten cosas (raza casi extinta, que los dictadores de la red están empeñan en acabar) son genuinos actos de resistencia. Lejos de dejarnos gobernar por el señor dinero, le hacemos la v en la cara y nos ponemos a regalar. Como así también el de los tipos como plin plin plin que comparten gemas solo por verlas rodar. Por eso, cófrades, aplaudamos a los bravos bloggers, a los desinteresados cibernautas. Somos nosotros la resistencia.  Abrazos camaradas cibernéticos. Acá les dejo esta belleza en 1, 2, 3 y 4 discos. Enjoy. 

8/1/14

VA - ¡Chicas! (Spanish female singers 1962 - 1974)

Hola garageros amigos. Hoy les traje este compilado excesivo que robé de La Taberna Cavernícola de Johnny.

El disco es una antología que busca graficar la escena femenina dentro de la movida del rock español. Abarca el periodo de los sesentas y algo de los setenta.  Esta época se conoce como el franquismo tardío porque el dictador ya era un viejo vencido y decrépito que perdía, inexorable, el poder.  En ese contexto llegó a España la efervescencia artística y renovadora que recorría el mundo: el Yeye.
La minifalda, el 45 Rpm y las chicas lindas y libres se pusieron a la orden del día. Tanto es así que abrieron el panorama local para que otros géneros como el garaje, la sicodelia y otros tantos ingresaran a la Península. El álbum es un puñado de canciones vibrantes y rápidas que discriminan en ritmos y modas.  Realmente un gran trabajo de investigación, recopilación y edición el que se ha hecho aquí.
Por cosas como esta es que rescato, siempre, siempre, el labor de los historiadores. Tengo para mí que los tales sujetos cumplen un rol social fundamental porque son quienes  rescatan  e interpretan el pasado. En consecuencia, nos re interpretan como sociedad.
Nosotros vivimos como si el pasado no sirviera, como si el pasado solo fuera una serie de imágenes pintorescas.  No un continuum en el tiempo cuyas implicancias llegan a  nuestro presente.  
La memoria es muy importante amigos. Ya lo dijo San Agustín – que es mucho más pillo que yo – cuando expuso las potencialidades del alma: Memoria, entendimiento y voluntad. Así, en ese orden. Para la memoria es necesario el olvido, sí, concedo eso, pero es necesario para poder recordar, para poder evocar otra vez ese pasado ejemplar que sirve de paradigma al porvenir. Luego el entendimiento, fundamental para interpretar, para analizar. Por último la voluntad – la potencialidad más compleja y ardua porque de ella depende lo demás – fuerza movilizadora del alma.
Es por eso que les traigo este documento, este ejercicio de memoria. Y también les dejo la dirección de este blog:  Historia de hoy y todos los tiempos que está muy bueno porque también se preocupa de mantener la memoria. Además - y de seguro los mismos de siempre me van a acusar de hacerme el banana, pero es mentira - lo hace una chica. Historiadora ella. Y linda. E inteligente. Sí, es así: un combo de virtudes. Ella me ha enseñado cosas como las que les conté arriba y más. Me habló de los amores de Moreno, de los cuentos de Sachieri, del tropero Sosa y haste de blues… Wau, amigos, que casi me muero de amor ante tanta sapiencia. Se lo dije. Ella me contestó muy luego que yo soy un tipo simpático pero no de su agrado,  si padeciera gerontofilia señor don Wirtis, me dijo, capaz; pero no, estoy bien sanita. Solo atiné a bajar la vista y buscar el pozo donde suicidar el alma... 

Bueno amigos, me voy, pero antes propongo un brindis por esos abnegados señores que miran el pasado, por esas personas que dedican sus días a explicarnos causas y consecuencias de lo que fuimos, probabilidades y posibilidades de lo que seremos si repetimos. Sí amigos, elevemos la copa por los historiadores. Vayan y brinden con la sapiente e inalcanzable administradora de Historia de hoy y todos los tiempos. Y si la quieren ver se van al memorial de la Bandera del ejército de Los Andes – ahí, frente a la parte trasera de Casa de Gobierno, en Mendoza, claro – le pasan cien euros y ella misma te hace la visita guiada más linda y dulce que puedas imaginar. Sí, es una experiencia. Yo lo hice. Acá está: VA – Chicas!!!       

11/11/12

Los Fantasmas - Simple (1970)



Buenas tardes amigos. Hoy les traigo una banda Argentina. De Tucumán. De seguro ya la tienen y conocen: Los Fantasmas. Pero a mí eso no me importa porque este blog nació para ser el refugio del garage. Además no podía faltar este simple. Porque recoge un poco más la prehistoria del rock argentino. Hechas las presentaciones, mostrados los argumentos, vamos a lo que realmente importa: el rock. Y la historia. Porque tiene un valor agregado, para mí sumamente especial, conocer el contexto en que un fenómeno se gestó.  Y es que no concibo la idea de una expresión artística como algo ajeno al medio. Al contrario, creo que es este siempre originador: propicia las situaciones. Define los parámetros. Y es por eso que me gusta tanto el garage punk. Surgió en un momento de excesiva efervescencia cultural, bajo el imperio de reformular los cánones de hasta entonces. Desde el concepto estético hasta la actitud y el desenfado del rock moderno se define e impone allí. Por todos estos grupos de adolescentes mediocres y perdedores que lo único que tenían en el mundo era confusión y terror. Sí, terror del comunismo, de la guerra y las bombas nucleares. Acá, en Argentina, surgieron un montón de bandas punks, beat y surf. Nombrarlas, después de tantas veces evocadas, sería vano y rutinario. Por eso voy a ir al hueso: Los Fantasmas fue la primera banda tucumana en grabar. La supieron rockear con polenta y beat. El primer tema Hombre solitario es una puerta al rock hippie posterior. El segundo, El precio de la vida, empieza igual a Horror show, de The Haunted. Muy bueno el simple de Los Fantasmas, como ven. Tiene, además, lindos momentos de fuzz y teclas. Atrás el bajo cuadrado e hipnótico. Les dejo a Los Fantasmas.

14/1/12

Roberto Carlos - Vivo en Mau Mau (1970)

Hola, hoy vengo, después del fuzz y la sicodelia lisérgica de Loyce e Os Gnomos, con algo de la misma procedencia. Sí señores, giving you the finger, otra vez los brasucas. Pero es que es impresionante toda la producción garagera que hay del Brasil. Si además, generalizamos, y vemos la cantidad y calidad en lengua portuguesa el número es impresionante. Por eso no me canso de revisar su música. Tantas sorpresas, curiosidades y genialidades. Otras no tanto. Por lo menos a mi gusto. Pero como soy una construcción subjetiva fundada en meros esquemas traspuestos por los progenitores, no tienen por qué tomarme en serio ¿Verdad? Además, soy un pajuerano.
Bueno hermanos, hoy les seleccioné, como les decía, algo ajeno al fuzz y la caverna. Presento una obra que para mí es una delicia: Roberto Carlos en vivo en Mau Mau. De 1970. Vamos a contextualizar un poco bróders, así ustedes pueden configurar una perspectiva acertada de lo que digo. Por supuesto que no como yo, claro. Pero eso no importa. Mau Mau fue un boliche, una boite, como le dice mi viejo; muy famoso y exclusivo de Argentina. Estuvo abierto desde el ´64 hasta el ´94. Por allí pasó la farándula más gloriosa hasta la más patética y detestable. Así también golpistas hijos de puta como Galimberti, Massera, Firmenich y Videla. Sí, lo único importante era entrar a Mau Mau para pertenecer al jet set. Por otro lado el boliche se convirtió, en los sesenta y primeros setentas; en una poderosa vidriera y norte cultural y social. Así, los artistas que venían a actuar al país, sí o sí, hacían una presentación en Mau Mau. Edith Piaf, Charles Aznavour, Johnny Hallyday y, obvio, Roberto Carlos. Ahora bien, alguno, los más grosos, eran grabados y editados por el boliche (anticipando en décadas lo que después explotaría la puta MTV). Nuestro amigo brasuca fue uno de los pocos uno de esos pocos.
Ese es el material que les ofrezco hoy. Raro y extravagante. Glamoroso y sicodélico. Un unplugged con mucha lisergia y Baccardi. Sí señor.
Para mí, Vivo en Mau Mau, cierra, de manera acertada y gloriosa, la etapa del Roberto Carlos rockero aunque sea tranqui, lento, resuena un teclado hipnótico y ácido que despide al mejor Roberto Carlos. Ahora bien, el disco es una belleza de principio a fin, para que escuchen esta noche mientras besan a sus chicas y beben un trago. Ahí, con las patitas en la pile y el porro en la boca. Sí señor. Porque estamos en verano. Y cómo duele el verano en Mendoza: que ni una puta gota cae. Luego, las bebidas de malta, bien frías y de producción provincial. La noche clara, estrellada. Sin aire pero con onda. No da para salir porque es sábado y anoche la rockemamos con los vagos; entonces, qué mejor opción de tomar la cintura de tu chica – esas curvas que conocés pero te siguen tentando a la cama – y decirle “Nena, eres bella” Y dejar caer la púa en el longplay de Roberto Carlos. De inmediato Amada amante, La enamorada de un amigo mío o Yo daría mi viva, entre otras; los invitarán a sentarse al borde de la pile, fumarse un guayro y hacer el amor. Así es amigos. Hoy quiero que tengan un sábado apasionado y en amor. Como deberían ser todos los días de vuestras vidas. Ok, broders, péguenle una escuchada, disfruten de este hermoso disco, grabado en vivo, hace mucho tiempo, en uno de los lugares más legendarios que supo adornar la noñe porteña y la escena nacional. De Brasil a la Argentina: Roberto Carlos. Chau.

23/4/11

The Bubbles - Raw and unreleased

Buenas tardes hermanos, hoy vuelvo, después de luengo tiempo dirán; a traerles otra perla, otra joya sacada de esa inacabable caja de pandora que es el garaje latino. Hoy vengo con un discazo de los brasileros. Hace rato que les vengo proponiendo música brasilera y portuguesa. Espero que les guste porque tengo un montón más que pienso subir e imponer aquí. En mi lugar. Y vuestro también. Pero más mío que tuyo, por supuesto: el que se pasa el rato frente al teclado soy yo no vos. Por eso me doy el gusta y soberbia de hacer y decir lo que dicten mis aires. Entonces, hay más rock en portugués. De hecho y para ser factual, lo próximo que voy a subir es un disco de sicodelia brasilera que mandó un buen amigo brasuca – que me olvide de responderte y agradecerte – pero antes le tengo que hacer unas tapas.

Volviendo. Les contaba que hoy traigo un gran disco, como ya habrán visto en la portada, que salió no hace tanto. No sé bien cuándo, asique no les voy a mentir. En todo caso, si la duda los carcome, hagan favor a la curiosidad e investiguen. Consejo de amigo. Bueno, hablaba de que este disco salió hace poco. Y es una recopilación de los primeros simples, tomas alternativas y rarezas de The Bubbles. El álbum comprende el período 66 – 71. En realidad, y para no faltar a la verdad, los últimos dos temas, del 71, son los que grabaron ya no como The Bubbles sino como A Bolha. Ya en un plan más psicodélico. Seguro ya saben que A Bolha es un clásico dentro del rock brasilero. De todos modos, y tal vez porque soy un troglodita de corazón, a mí me gusta más lo anterior. El lapso 66 – 69. Porque son muy garageros y salvajes. Con todo, me parece genial Get out of my land y The space flying horse and me, porque son un registro y testimonio de la transición del grupo desde el garaje – beat a la sicodelia y el ácido. Todo un documento este álbum muchachos.

Además, y como si fuera poco, tiene una calidad sonora y una edición impecable. Muy bueno. Acá se los dejo a ver qué les parece: The Bubbles!!!

7/4/11

Agua Turbia - Vol II (1970)

Mi mamá se suicidó cuando yo era chico. Por eso, tengo pocos recuerdos de ella. Casi todo lo sé por mi papá y sus anécdotas. Ella murió cuando yo tenía cuatro años, apenas son flashes que retengo su presencia, imágenes desencajadas que mi papá contextualizó. Pero sólo sabe desde cuando yo nací. Siempre le pregunté – y aún hoy - cómo fue posible que tuvieran tan poca comunicación con mamá. Fue por eso que decidí investigar un poco más atrás. El ámbito familiar es el lugar propicio para empezar – supondrán ustedes – pero mi caso es diferente. Mi historia es otra porque sólo cuento familia, a la paterna. Por parte de mamá no los conozco. Entonces, ante la imposibilidad de las personas, pensé, lo más lógico, era revisar el ático: depósito de todo lo que merodea por casa. Papá guarda todo ahí arriba. Lo cotidiano y el pasado. De ese modo se mezclan cartas, fotos y demases con tuercas, tornillos, clavos y herramientas. Todo en cajas. Sepultado. Papá establece así, el caos desde el orden. Siempre se lo digo. Pero no le importa. Y está bien. Les decía que el ático parecía propicio para encontrar pistas. Subí. Y revolví las cajas, sorteando destornilladores y chinches. Para poder organizar la investigación apilé en categorías. Cuando hube terminado empecé a revisar las fotos. Había de la luna de miel y del casamiento. Que sólo fue por registro civil. Después había de la cena de casamiento. Y no mucho más. Sólo fotos sueltas, de momentos diferentes, que no guardaban relación. Dejé de lado, entonces, las imágenes y me puse a revisar los discos, no esperaba encontrar mucho en ellos, pero menos indicios pretendía de los libros. Y así fue que tropecé con el álbum de Agua Turbia. No hubiera reparado en él, si no fuese porque la mujer que aparecía en la tapa era mi mamá. Sí, yo tampoco lo pude creer al principio. Por eso, comparé las fotos del casamiento con la tapa del álbum. Era ella, no había duda. Noté, en el análisis detenido, que sus rasgos delataban estados de ánimo distintos: En la portada del disco aparece la mirada ajena, distraída. El rictus estático. Gomoso, tal vez. No acierto a descubrir los adjetivos. En las fotos del casamiento la mirada es atenta, cálida. El rictus risueño. En ambos momentos está feliz. No encontré mayores datos sobre Agua Turbia entre las cosas del ático. Bajé a la computadora y me puse a investigar por la web. Más increíble que lo anterior, fue descubrir que Agua Turbia era leyenda acá al lado, en Chile. Una de las bandas más importantes de la historia del rock. Porque habían abierto la sicodelia y el ácido al setenta. Descargué un libro sobre la historia del rock chileno y supe que grabaron en el 69, eran cuatro integrantes. Mamá cantaba. Los rastros de Agua Turbia se pierden a partir de los primeros años de la década del setenta. Sin embargo, la impronta del grupo fue indeleble para los chilenos.

Luego me dispuse a confrontar la información que tenía. Los supuestos fueron que primero, mamá tocaba en Chile antes de conocerlo a papá, luego vino a Mendoza, no sé por qué; y se casó. La otra podría haber sido que papá la hubiera conocido, cuando ya el grupo no estaba; y se hubieran venido para acá. Pero nada podía afirmar. Debía preguntar a él. Compré unas tortitas y lo aguardé con el mate. Cuando llegó, nos sentamos y conversamos. Le mostré lo que había encontrado. Le conté de Agua Turbia y del rock chileno. Papá nada sabía de la época sicodélica de mamá. La conoció en el 78, cuando cruzó a Chile porque lo perseguía la dictadura. Me dijo que ella nunca le habló de Agua Turbia. Recordó, con todo, que mamá, el poco tiempo que vivieron en Chile; solía juntarse los fines de semana con tres amigos a tocar. Pero ella nunca mostró mayores reparos en ello. Reflexionando, papá agregó que su esencia misma era la música, le era tan propia que no se reafirmaba a sí misma en el relato de su vida musical. Por eso nunca le había contado nada a él, no porque, como yo le recriminaba; él no se comunicara con mamá. Luego salimos al patio y escuchamos Agua Turbia, mientras el sol caía y tomábamos mates.